Experto en excusas
- 10 ene 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 4 ago 2025
A lo largo de nuestra vida sostenemos miles de conversaciones. Algunas son superficiales, otras profundas, pero hay un tipo de interlocutor que destaca por su peculiar habilidad: el experto en excusas.

No me refiero a alguien que inventa historias para engañar a otros, sino a un verdadero maestro en convencerse a sí mismo. Un experto en excusas es esa persona que, con gran ingenio, crea relatos internos que justifican por qué no puede, no debe o no quiere avanzar hacia sus objetivos. Es un talento agudo, quizás aprendido, que utiliza su creatividad no para resolver problemas, sino para evitarlos.
Ahora bien, ¿qué hay detrás de esta maestría en autosabotaje? La Programación Neurolingüística (PNL) nos ofrece una respuesta clara: las creencias limitantes. Estas son conjuntos de ideas, pensamientos o percepciones que moldean la forma en la que interpretamos la realidad. Son historias que nos contamos en silencio y que, sin darnos cuenta, definen el 100% de nuestra actitud frente a los retos de la vida.
Las creencias no son intrínsecamente buenas o malas. No nacen con etiquetas de positivo o negativo. Su función es conectar nuestros valores esenciales con las experiencias vividas, construyendo así nuestra percepción personal del mundo. La cuestión es que, dependiendo de cómo las alimentemos, pueden impulsarnos o encadenarnos.
Imagina esta frase: “El éxito requiere trabajar muy duro”.Aquí, el valor esencial es el “éxito”, pero la experiencia previa (o la interpretación de la misma) establece que solo es alcanzable mediante un esfuerzo extremo. ¿Es cierto? Puede que sí, puede que no. Lo importante es que esta creencia condiciona la forma en la que abordarás cualquier intento de éxito.
Algunos ejemplos comunes de creencias limitantes son:
“No sirvo para este trabajo.”
“No le gusto a las otras personas.”
“No puedo adelgazar.”
“En tiempos de crisis es imposible hacer crecer un negocio.”
Cada una de estas frases actúa como una orden invisible que restringe nuestras acciones. Son pequeñas cárceles mentales que diseñamos con nuestras propias manos.

Pero así como existen creencias que nos limitan, también existen las creencias potenciadoras, esas que nos invitan a actuar con una mentalidad de crecimiento, confianza y resolución. Funcionan como trampolines emocionales que nos impulsan a afrontar los desafíos con una actitud proactiva.
Ejemplos de creencias potenciadoras:
“Soy digno de tener una pareja amorosa.”
“La tranquilidad y armonía son mi estado natural.”
“Soy capaz de afrontar mi próximo reto.”
“Merezco un empleo con excelentes beneficios.”
Notarás que la diferencia no está en la complejidad de las frases, sino en la intención emocional que las sostiene. Mientras las creencias limitantes nos atan, las potenciadoras nos permiten actuar desde la posibilidad.
Ahora te pregunto: ¿Eres un experto en excusas?Y no me refiero a esos momentos aislados donde postergamos o dudamos, sino a la constante tendencia de construir argumentos internos para justificar la inacción.
La buena noticia es que si te reconoces como un experto en excusas, aún estás a tiempo de cambiar de especialidad. Puedes convertirte en un experto en soluciones, en un arquitecto de creencias potenciadoras.
¿Cómo iniciar este cambio?
Observa tu diálogo interno. Presta atención a las frases automáticas que te dices cuando surge un reto.
Cuestiona tus propias historias. Pregúntate: “¿Es esto realmente cierto, o es solo mi percepción?”
Rediseña tu narrativa. Transforma cada excusa en una afirmación de posibilidad. Por ejemplo: “No tengo tiempo” puede convertirse en “Voy a organizar mejor mi tiempo”.
Rodéate de estímulos potenciadores. Conversa con personas que resuelven, consume contenido que te inspire a actuar.
Celebra cada avance, por pequeño que sea. El cambio de mentalidad se construye con pequeñas victorias diarias.
Recuerda: ser creativo es una virtud. Solo debes redirigir esa creatividad de las excusas hacia la acción constructiva. La diferencia entre un experto en excusas y un experto en logros está, sencillamente, en la dirección de su imaginación.
Ahora la pregunta importante: ¿Estás listo para dejar de ser un experto en excusas y convertirte en un maestro de las posibilidades?
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